jueves, 15 de septiembre de 2011

(:











Dicen que encontrar una moneda trae suerte, que escribirse formas geométricas en el cuerpo trae suerte, que sacarles los pétalos a las flores nos revela si nos quieren o no, que pedir un deseo cuando un tren pasa sobre nosotros o pedirle un deseo a una vaquita de San Antonio, nos va a traer ese deseo tan anhelado.
¿Qué pasa con nosotros? ¿Qué nos hace pensar que las cosas pueden mejorar de la nada?
Supongo que es por querer creer en algo, por aferrarse a algo, por una ilusión, por la desesperación de necesitar que se nos cumpla, que nos quieran.
Sabemos perfectamente, desde chicos que las cosas no se cumplen. Cuando deseábamos una Barbie para nuestro cumpleaños, o ir a un lugar soñado y no pasaba. Cuando deseábamos que un príncipe azul venga a buscarnos, como si fuera a pasar. Y el correr de los años nos enseñó que ese tipo de cosas no pasaban, que una flor no nos revelaba quien nos quería o no, que soplar unas simples velas no iba a hacer nada.
Nosotros tenemos que hacer esas cosas realidad. Nosotros somos nuestra suerte
Quizás, es más lindo creer que las cosas buenas pasan por un amuleto o deseo, quizás es lindo creer en eso, por más que no sea verdad.
Si encontramos una moneda, la recogemos, si vemos una fuente, tiramos una moneda, por el simple hecho de pensar que por algo están esas historias, que por algo lo hacemos.
Capaz, la ilusión de que con un deseo o con una moneda las cosas se cumplan, nosotros mismos hacemos que se cumplan y quizás por eso pensamos que es por una moneda o un simple deseo.
Sino, la vida sería aburrida.

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